El semáforo del hambre emocional ayuda a identificar qué está ocurriendo antes de comer.
Verde: hambre física.
Amarillo: hambre mixta, conviene hacer una pausa.
Rojo: hambre emocional asociada a una emoción intensa.
Identificar el color en el que estás puede ayudarte a escuchar mejor tus necesidades y responder con mayor conciencia.