Nuestra mente tiende a viajar al pasado o al futuro. Utilizar los sentidos puede ayudarnos a volver al momento presente.
Prueba este ejercicio:
Observa un objeto cercano y fíjate en sus colores o forma.
Después escucha algún sonido del entorno.
Por último, lleva la atención a una sensación corporal como el contacto de los pies con el suelo.
Estas pausas sensoriales ayudan a reducir la actividad mental excesiva y a reconectar con el cuerpo.
Practicar pequeñas pausas durante el día puede favorecer una mayor sensación de presencia y calma.